De "Carta a Pericles Anastasiades", Kavafis: "He intentado unir el lenguaje hablado y el lenguaje escrito, y para conseguirlo he recurrido a toda mi experiencia y a toda la intuición de que soy capaz: temblando, por así decirlo, con cada palabra"
martes, 20 de agosto de 2013
jueves, 15 de agosto de 2013
Llanes, 1987
martes, 6 de agosto de 2013
Me han cambiado el paso
A mí que me den los placeres como los chuletones, grandes, y la vida en su punto y a su hora.
domingo, 4 de agosto de 2013
Playas, qué lugares
La siguiente es levantar el pescuezo y opinar sobre la gente que pasa, con el análisis técnico y el funcional, como se hace en la Bolsa y ríete tú de Risto Mejide si es una mujer la que habla o de José Luis Vázquez si lo hace un hombre.
Llevo una parte importante de la playa de Salinas en el corazón y hoy me he traído otra aún más grande en la mochila. Tanta , me digo a mí mismo mientras extiendo medio Espartal sobre las baldosas de mi servicio, que me sorprende que aún haya playa a donde ir mañana.
miércoles, 24 de julio de 2013
Hay días en los que uno querría despertarse y que todo hubiese sido un sueño, como en Los Serrano. Y es que hay vidas que lo único que tienen en común con otras vidas es el nombre, de la misma manera que Los Serrano se dice que son la misma cosa que Los Soprano y se parecen lo mismo que Pitingo a Carlomagno.
Hay días en que uno se despierta y sucede todo lo contrario, que lo que soñó realmente es la vida y la vida es, de hecho, una pesadilla, como si el guionista de Los Serrano se hubiese fumado un canuto, estuviese en plena maratón de Pesadilla en Elm Street y ya no se acordase de su nombre.
Lo del despertarse y que todo haya sido un sueño es un mal recurso narrativo en la ficción porque sorprende lo mismo que el que nos digan que los padres son los reyes pero sería un excelente recurso en la vida real, una salida que en realidad sería más bien una entrada y un coger impulso porque lo que sí es seguro es que al final lo que te espera no es otro despertar y darte cuenta de que todo ha sido un sueño como en Los Serrano sino el fundido a negro de Los Soprano y necesitamos justificar de algún modo , como ellos, un mal final con al menos ocho temporadas excelentes. (Los Soprano, por cierto, esos sí que son los putos reyes y no los padres).