miércoles, 7 de enero de 2015

Editorial de France Soir en 2006. Su director fue despedido el día siguiente.

Non par goût gratuit de la provocation, mais parce qu'ils constituent l'objet d'une controverse d'ampleur mondiale qui n'a rien de moins pour enjeu que l'équilibre et les limites mutuelles, en démocratie, entre le respect des croyances religieuses et la liberté d'expression.il n'y a dans les dessins incriminés aucune intention raciste, aucune volonté de dénigrement d'une communauté en tant que telle. Certains sont drôles, d'autres moins, voilà tout. Et c'est pour le démontrer que nous avons choisi de les publier.
Il faut donc écraser à nouveau l'infâme, comme se plaisait à le répéter Voltaire. Cette intolérance religieuse qui ne supporte nulle moquerie, nulle satire, nulle raillerie. Nous voilà sommés, nous, citoyens de sociétés démocratiques et laïques, de condamner une douzaine de caricatures jugées offensantes pour l'islam. Et sommés par qui ? Par les Frères musulmans, la Syrie, le Jihad islamique, les ministres de l'Intérieur des pays arabes, la Conférence islamique... Que des paragons de tolérance, d'humanisme et de démocratie.Ainsi, il devrait leur être présenté des excuses, parce que la liberté d'expression qu'ils refusent jour après jour à chacun de leurs citoyens, fidèles ou militants, s'est exercée dans une société échappant à leur férule. C'est le monde à l'envers. Non, nous ne nous excuserons jamais d'êtres libres de parler, de penser et de croire.Puisque ces docteurs autoproclamés de la foi en font une question de principe, il faut être ferme. Clamons-le autant qu'il le sera nécessaire, on a le droit de caricaturer Mahomet, Jésus, Bouddha, Yahvé et toutes les déclinaisons du théisme. Cela s'appelle la liberté d'expression dans un pays laïque...
 
Janvier, 2006.

viernes, 7 de noviembre de 2014

ZEN

Voy a apagar la luz para no pensar en mí.

Visiones de versiones

¿Puedo saber qué he escrito,
qué no, yo
que ya no soy yo?

Todo se ha convertido en pesadilla y es de noche y hay un hogar que acoge en torno al fuego ritual una memoria llena de nombres y de rostros, de cantatas de Bach, de poemas de amor, y de silencios. Afuera llueve y yo soy lo que ha quedado fuera: una costumbre inútil, una sombra que se aleja a duras penas, una sonrisa a la intemperie.


Huir para quedarme entre tus manos

miércoles, 17 de septiembre de 2014

Los ochenta


Paradójicamente, lo único que no nos hace reír de los años 80 es el humor de los años 80.

La música oscilaba entre lo anecdótico y lo pretencioso, ejecutada y percutida por adolescentes desarrapado.

Si la música tenía un pie en lo anecdótico y lo pretencioso, en el cine triunfaban Garci y Almodóvar, que tanto daño han hecho al arte en general y cuyos efectos aún los sufrimos en la actualidad. Posiblemente, los únicos que se tomaban el serio sus películas eran los críticos especializados, cuatro o cinco actores en el caso del primero, y tres pingüinos despistados en una sala de cine allí en Alaska.

La moda al completo fue un elogio interminable al daltonismo y al mal gusto. Se ligaba gracias a las drogas (y a los milagros).

Respecto al humor, acabo de ver en la TV una reposición de un programa de La Trinca y estoy seguro de que se trata de los cuatro jinetes del Apocalipsis. El cuarto es Pedro Ruiz, que va detrás para hacerse notar.

Recordamos los 80 con nostalgia porque no podemos recordar otra cosa. Nuestro recuerdo es mejor del que debiese porque nosotros sí que éramos mejores de lo que somos.

lunes, 15 de septiembre de 2014


Observar algo, a alguien o un hecho en particular. Dar un paso atrás y volver a hacerlo. Dar otro paso atrás y volver a observar. Repetir hasta que no haya nada que observar ni nadie que observe.